| VIII.
La agricultura.
En aquellos tiempos la gente vivía en
Fasnia casi exclusivamente de la agricultura. Por tanto, es lógico
que Pepe Urbano se preocupe mucho por el tema, y le dedique muchas de sus
poesías. La sequía y las plagas son los factores que
más preocupan, aunque también hay otros factores de los que
no se olvida el poeta.
En las estrofas tercera y cuarta de la segunda
poesía de las que se presentan a continuación se puede comprobar,
además, cómo el poeta asume la responsabilidad de reivindicar
en nombre de todo el pueblo.
1
Hay una seca horrorosa
la cosecha va perdida
muy mal tenemos la vida
si siguen así
las cosas.
Va dirigida esta loa
al Santo que está
mandando
que no se siga olvidando
de nuestro pueblo fasniero
que mande algún
aguacero
que hay mucha boca esperando.
2
Muy mal tenemos la vida
para los agricultores
y pa los trabajadores
está peor todavía
si esta seca empedernida
se nos sigue prolongando
el agua se esta regando
en los cuatro tomateros
las papitas de sequero
toditas se están
secando
3
Ya no se puede llegar
donde hay un traperlista
porque es un tío
de vista
que no hace más
que engañar.
Ración no puedo
comprar
porque no tengo dinero
en este año me
muero
sin coger una papita
Santa Bárbara
bendita
mándanos un aguacero.
4
Si se pierde esta cosecha
que va muy mal presentada
y no se recoge nada
se pone la cosa estrecha.
Yo estoy acecha que acecha
y cansado de esperar
no se qué Santo
llamar
a ver si moja la tierra
esto es peor que una
guerra
que a todos nos va a
acabar.
1
Ya no me gusta versar
porque he perdido el
humor
perdona amable lector
que te vuelva a molestar.
Pero no puedo callar
viendo cómo está
la vida
la cosecha está
perdida
en ella no hay esperanzas
y estoy viendo cómo
avanza
esta plaga enfurecida.
2
Es tan grande la invasión
de langosta o cigarrones
que son más que
los aviones
que hay nación
por nación.
Esta ola de calor
los sigue siempre ayudando
pero yo estoy esperando
cambio de temperatura
y si en irse no se apuran
ya el frío los
irá echando
3
En este pueblo fasniero
todos pagamos la plaga
pero aquí no hay
quién haga
nada por el cosechero.
Con esto ofender no quiero
sino llamar la atención
pidiendo de corazón
que esto vaya mejorando
que hay muchos pobres
llorando
y en muy mala situación.
4
Aquí no hay quién
de una queja
de los destrozos que
hicieron
en papas y tomateros
hasta no ver lo que dejan.
Es una costumbre vieja
y no se puede perder
y si falta de comer
algo nos deben mandar
para poder batallar
hasta poderlos vencer.
1
Cuando salió el
mes de enero
y sin caer una gota
y la comida tan poca
me puso en un desespero.
Más tarde llegó
febrero
también iba caminando
todo el mundo criticando
que no volvía
a llover
pero vino a suceder
que Dios estaba escuchando.
Y parece que, para Don Pepe, una plaga tan dañina
como la langosta era la de los intermediarios. Si no lo creen, lean la
siguiente poesía fechada el 28 de octubre de 1.949.
1
Esta isla, caballero
está llena de
tomates
es el mayor disparate
que existe en el mundo
entero.
Por eso los cosecheros
tienen que ir al fracaso
alcanzando ramalazos
viendo sus frutos perdidos
y en cuanto existan bandidos
no pueden salir del paso.
2
Los que sus frutos vendieron
las libras estraperlaron
el dinero se guardaron
y ellos se las entendieron.
Y el infeliz cosechero
todavía está
esperando
ya se vuelve a estar
sembrando
con dos cosechas perdidas
falta leña todavía
es poca la que están
dando.
3
Es triste estar trabajando
y hacer producir el fruto
cuando vemos que el producto
otro se lo está
llevando.
El mundo sigue girando
pero de mala manera
qué poca suerte
te espera
infeliz agricultor
tú derramas el
sudor
y otros llenan la cartera.
Para terminar esta sección, veamos el
comentario que hace Pepe Urbano sobre la situación de la agricultura
en la época. Lo hace, como siempre, desde su particular punto de
vista de hombre del pueblo, pero no por ello es menos ilustrativo.
1
Llora el pobre agricultor
y no es ningún
disparate
viendo que de sus tomates
sólo le quieren
la flor.
El propósito mejor
es no volver a sembrar
y el que los quiera exportar
que los siembre por su
cuenta
y así sabrán
lo que cuesta
y se dejan de abusar.
2
Infeliz agricultor
todo el mundo te atropella
que hasta las mismas
estrellas
te niegan su resplandor.
En contra de ti está
el Sol
está la temperatura
están todas las
figuras
que se te paren delante
y todito lo que plantes
se te vuelve una basura.
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