| VI.
La guerra.
Ahora que parece que las
cosas relacionadas con la guerra nos tocan muy de lejos, aunque no hay
que olvidar que aviones españoles han bombardeando en el último
año del siglo XX un país europeo, no está de
más recordar lo que vivieron nuestros padres y abuelos. Vamos
a tener el privilegio de conocerlo de primera mano, a través
de alguien que le tocó vivir de lleno la Segunda Guerra Mundial
así como la guerra y postguerra españolas. Por supuesto
ese alguien es Pepe Urbano.
Es difícil expresar
mejor el sentimiento de impotencia y rabia de todo un pueblo que como
él lo hace en esta breve poesía sobre el racionamiento y
sus categorías.
1
Me dijo ayer cha Joaquina
que para los de primera
hay petróleo,
gasolina
y todo lo que ellos quieran.
Para segunda y tercera
existe otra distinción,
los de segunda carbón
qué vida tan halagüeña
y a los de tercera leña
pa partirle el corazón.
Con las décimas
que transcribimos a continuación nos trasladamos a una forma de
vida que nos parece lejana. Pero no hay que olvidar que no lo es tanto.
1
Qué nos vale trabajar
sin descansar sólo
un día
si ya se ha puesto la
vida
que no se puede llevar.
ya no se encuentra un
hogar
que tenga lo suficiente
la cosa es muy diferente
de lo que muchos creían
y esta guerra empedernida
cada día está
más fuerte.
2
Cuando oigo nombrar la
guerra
no se qué cosa
me da
esa es la fatalidad
más grande que
hay en la Tierra.
es la palabra que aterra
a todo el género
humano
y siempre que haya un
fulano
que no crea en lo que
digo
que lo discuta conmigo
a ver en lo que quedamos.
1
El dinero está
escaseando
se acabó la gasolina
ya las guaguas no caminan
y el tornillo está
apretando.
La oscuridad está
avanzando
de una manera espantosa
ya no se ve ni una choza
que tenga luz encendida
y si sigue así
la vida
pronto iremos a la fosa.
1
Con la escasez del pan
el Pueblo se desespera
hambre es mala compañera
que así lo dice
el refrán.
Cuántos infelices
van
junto a una panadería
allí se están
todo el día
y sin un pan conseguir
y el pobre se vuelve
a ir
con la barriga vacía.
Y como sobraban las cosas,
pues había que contribuir a abastecer a las tropas con los pocos
bienes materiales que había, e incluso con los animales que se usaban
para trabajar en la agricultura.
1
Aquí en esta población
han recogido los trapos
los papeles y los sacos
lo que no se es pa qué
son.
Los meten en un camión
después de estar
reunidos,
el barrio más
concurrido
es el barrio del Rincón
que es donde va el camión
a recoger el surtido
1
Ya la cosa está
distinta
de lo que yo había
pensado
los burros de este poblado
entraron todos en quinta.
Los miden con una cinta
causa de su desventura
miden los mulos y mulas
yeguas burros y caballos
y a cuerpo son destinados
cada cual por su estatura.
2
El cojo La Corujera
presentó dos ejemplares
bonitos dos animales
parecen hechos de seda.
Una yegua de primera
de uno La Sabinalta
no es muy baja ni muy
alta
que hasta el mismo aire
le faja
ésa la dieron
de baja
porque tenía esa
falta.
3
Por toda la población
hay burrancos elegantes
de muy risueño
semblante
y de mucha estimación.
Se dirá su condición
en el programa siguiente
porque todo ser viviente
tiene su sabiduría
hasta que le llegue el
día
que muera en un accidente.
En la siguiente poesía
se comprueba que Pepe Urbano, sin vivir en la era de las telecomunicaciones,
era un hombre informado, que inluso ejercía de comentarista político.
Además se trasluce su ideología política, o al menos
lo que él pensaba sobre esa guerra. La verdad es que da que pensar
cuánta gente de Fasnia se informaba de lo que sucedía a través
de sus décimas.
1
Me han dicho que los
ingleses
ya se van espabilando
y al italiano están
dando
el castigo que merece.
Parece que algunas veces
le dan buenos apretones
les copan los batallones
y los cogen prisioneros
es bueno que alcancen
cuero
esos de los macarrones.
2
el eje Roma-Berlín
algo se va desgastando
por fin se les va acercando
un oscuro porvenir.
Ellos no pueden seguir
aguantando el empujón
porque los ingleses son
hombres muy inteligentes
que luchan hasta la muerte
por defender su nación.
3
América al ver
quemar
la casa de su vecino
debe lanzarse al camino
o se debe preparar.
porque si deja triunfar
las dos lobas carniceras
ya sabe lo que le espera
que perderá su
tesoro
adiós la reina
del oro
y toda la Europa entera.
Hemos dejado para finalizar
esta sección uno de los ejemplos en los que mejor comprobamos cómo
Pepe Urbano mira los hechos desde la piel de cada uno de los implicados:
la oración de una madrina de guerra por su ahijado.
1
Virgen Santa de la Peña
te ruego con devoción
le prestes tu protección
a mi ahijadito de guerra.
Yo desde esta santa tierra
te ruego con humildad
tengas de todos piedad
para que puedan volver
sus familiares a ver
con paz y tranquilidad
2
En fin, Virgen Soberana
tráeme pronto
a mi ahijadito
que quizás el
pobrecito
ya de verme tendrá
ganas.
Que en esas tierras lejanas
pasa dos mil amarguras
guíalo desde tu
altura
préstale tu protección
échanos tu bendición
y ampáranos Virgen
Pura.
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