Una vez en Arafo
a Fariña y Sosa tumbó
y hasta que no acabó con
todos
a su asiento no volvió.
Regresó "too" sudoroso
en su ropa no cabía
¡que grande fuiste Juanito!
Nos diste grandes alegrías.
Cuántos triunfos conseguiste
siempre fuiste un puntal
y a cientos de luchadores
conseguiste derribar.
Por ello, amigo Juanito
en la historia de nuestro Brisas
nadie te podrá olvidar
porque tus luchas instantáneas
nos hicieron disfrutar.
El miedo no conociste
y con furia arremetías
y cuanto más fuerte era el
contrario
con más ganas le metías.
En la historia de nuestro Brisas
escribiste grandes hazañas
y cuando te retiraste
la afición lloró tus
mañas
que más nunca volvió
a ver
pero que con esta poesía
quisiera que para siempre
la afición de nuestro Brisas
no te deje de querer.