Reproducción íntegra de la entrevista publicada por Bentheara
(Nº 0 Abril-1993)
"Hoy
tenemos el gusto de dar a conocer una entrevista realizada a Edelmira Díaz
Castro, hermana del socialista Emiliano Díaz Castro.
Para quien no lo conozca, decir que Emiliano Díaz Castro fue de
los primeros socialistas, antes de la Guerra Civil Española, y que
por esta causa se le persiguió durante la Guerra, teniendo que emigrar
a Francia y posteriormente a México, donde murió al conocer
la noticia del intento de golpe de estado de Tejero, en Febrero de 1.981.
Por ser de los llamados "rojos", no solo se
persiguió a Emiliano sino que no se dejó de acosar a toda
la familia de los Castro durante el tiempo que duró la Guerra, encarcelando
a muchos de sus parientes y haciéndolos vivir en una situación
de continuo temor.
Aquí
va el testimonio de Edelmira Díaz Castro, porque fue testigo de
lo que supuso vivir en aquella época de hambre y represión.
Lo damos a conocer porque creemos que existe mucha gente que ignora como
se vivía en Fasnia en aquella época y porque muchos de los
datos aportados son personales y no están recogidos en ningún
libro."
- ¿Se acuerda Ud. De la época de la Guerra Civil
Española?
- Pues claro que me acuerdo…bueno, aunque muchas cosas ya se me
han olvidado.
- ¿Usted estuvo encarcelada, no es así?
- Sí, estuve dos meses y medio, y fue por leer en el periódico
"La Prensa" un artículo sobre el hundimiento de un barco llamado
"Baleares". Este barco fue hundido por los "rojos", y me acusaron
diciendo "que me reía con gran satisfacción al leer el artículo".
- ¿Cómo lo pasó en la cárcel?
- Allí estaban unos concejales de Arico, que eran amigos
de mi hermano Emiliano y habían estado otras veces en casa. Estaban
también presos y me pedían "cabrilla", que era gofio en polvo
con azúcar.
En la cárcel un concejal me hizo unas agujas de verga, y
con tiras de las medias, hacia abrigos. Allí aprendí a coser,
con una mujer que me enseñó. Mi madre y Carmela me llevaban
comida a mi y a Celedonia.
- ¿Y como la acusaron?
- Olegario, que era familia de Ñanque estaba de militar,
y le dijo Genaro Esquivel (el alcalde en esa época) que me acusara
y me vino a buscar. Mi madre fue a hablar con unos de la Falange,
en Santa Cruz, que conocían a Emiliano. Le dijeron que tenían
que darle curso al papel, y dos meses y medio después, cuando el
papel fue cursado me preguntaron qué quería, y yo dije que
solo quería mi libertad, y entonces me soltaron.
- ¿Qué recuerdos tiene de la época de la
guerra?
- Que Genaro Esquivel era el alcalde y que nos amenazaba con quemarnos
la casa, y a veces yo me tenía que ir a dormir a casa de Paula.
Fuimos la familia más castigada. Estábamos siempre
con las puestas cerradas y tuvimos que enterrar todos los libros, una escopeta….todo.
Una vez me pusieron una pistola en la cabeza y me preguntaron dónde
estaba mi hermano.
Cuando estalló el Movimiento, en 1936, Emiliano dijo que
venía (Estaba en Madrid) pero no pudo hacerlo. Entonces lo
buscaban registrando debajo de la cama y por toda la casa.
- ¿A que se debió ese acoso hacia ustedes?
- Hubo unas elecciones y Emiliano se presentó y las ganó,
y se fue de diputado a Madrid. Aquí se formaron como dos bandos,
y al ser un pueblo pequeño donde todos se conocían, empezaron
a no dejar en paz a la familia.
- ¿Hubo más presos en la familia?
- Sí, mis hermanos Juan y Rafael, y mi sobrino Conrado. Pusieron
un petardo en el puente del barranco Herques y acusaron a mi familia.
También cogieron a Domingo, un primo mío. Conrado
estuvo escondido 20 o 30 días en una casa en Santa Cruz, y nosotras
le llevábamos comida y ropa, pero nos acecharon y lo cogieron. Se
lo llevaron preso, pero como no decía lo que ellos querían,
lo cogieron por las dos manos y le daban palos por un lado y por otro,
y estuvo botando sangre no se ni cuantos días.
Me acuerdo un día que fuimos a verlos a los salones de
Faifes (antiguamente allí se empaquetaba tomates), que era donde
estaban presos, y nos quedamos esperando para verlos y hablar con ellos.
Vimos entrar dos furgonetas cargadas con metralla, y como seguíamos
esperando y esperando, al rato salen las dos furgonetas cargadas con unos
diez hombres, todos muy guapos, vestidos de blanco, y cuando nos
vieron gritaron: "Adiós compañeras, que vamos a morir", y
a eso de las dos de la tarde los mataron.
Acostumbrados a matarlos por la noche, nos sorprendió, y
al final llegamos a la conclusión de que habría laguna noticia
oficial de no matarlos y antes de que llegara a sus manos se los cargaron,
para que no se pudieran salvar.
También me acuerdo de Domingo, el padre de Berta Castro, que
en Fasnia le pegaban y lo raspaban hasta hacerle sangre con la botas militares
de todo terreno, que tenían hierros en las suelas.
- ¿Se solían reunir para hablar?
- Se reunía la familia por la noche, para hablar de socialismo,
pero eso era muy difícil hacerlo.
- ¿Tenía estudios algún miembro de la familia?
- Yo llegué a ir a una escuela, pero Emiliano estudió
solo y con particulares. Hizo la carrera de abogacía en seis años
y a distancia, preparándosela él solo. Aquí se iba
a trabajar al campo y me acuerdo verlo sobre el burro y con los libros
en la mano.
A veces me despertaba a media noche y veía la luz de su habitación.
Creíamos que estaba enfermo, y nos decía que no le pasaba
nada, que tenía que estudiar.
- ¿Cómo se vivía en Fasnia en esa época?
- Teníamos un venta, pero la quitamos cuando la Guerra. Mi
abuela era de la Orotava. Fuimos a La Zarza y luego vinimos a Fasnia. Eso
era cuando solo había dos o tres casas nada más.
Me acuerdo que una vez vinieron dos mujeres de la Orotava
por la cumbre caminando, con azúcar para venderla, pero ya no teníamos
la venta. Al verlas en mi casa las cogieron para interrogarlas, y ellas,
las pobres, no hacían sino llorar y llorar.
Fuente: Revista Bentheara. Núm.0, Abril
1993
Fasnia en la Red.
Agosto 2.001
|